Una triste historia con mucho amor

poison-1481596_640.jpg
Fuente

Ángel y María José fueron, son y serán por siempre una preciosa pareja que la vida les puso trabas hasta decir basta y que deja cualquier problema por grave que parezca en simple anécdota ya que María José ha tenido que combatir durante más de treinta años contra una terrible enfermedad que le hacía sufrir a diario de puro dolor, helado y triste me dejó el telediario de máxima audiencia cuando mostraban cómo el marido le ayudaba a su amada esposa a dejar este mundo y descansar por fin en paz, no tenían permiso de la justicia ya que en España no existe una ley que los ampare, no tenían permiso médico porque su juramento es el de tratar de alargar la vida de un paciente tanto como sus estudios y medios al alcance les permita muy a su pesar en muchas ocasiones como seguro ocurría en este caso concreto, me niego a pensar que si del profesional en cuestión dependiese ya habría ayudado a este matrimonio pero ese esposo tenía el consentimiento de su querida esposa y ahora ella descansa en paz y sin dolor y su Ángel vela el alma de María José en unos calabozos a la espera de que un juez determine el castigo por un acto de amor y de humanidad.

Obligados están los políticos a retomar este controvertido tema en el que no afectados más que por la fe y sus creencias se niegan a dar viabilidad a esta obra de caridad y los afectados viven cada día un nuevo y terrible sueño de que sea el último que les toque sufrir, este matrimonio decidió tras más de treinta años combatiendo el dolor grabar la eutanasia consentida de María José, consentida porque totalmente consciente responde a su marido que desea acabar con su sufrimiento y el marido acepta darle una solución que ella había adquirido por Internet y que la llevó a apagar su vida, poco después de despedirse el uno del otro ella fallece y Ángel avisa al servicio de urgencias, a la policía y a la prensa que ya se había interesado por esta pareja hacía seis meses y a la que les dedicaron un documental que entonces pareció duro pero que el hecho de hoy deja en una broma, como digo él espera ser juzgado mientras su esposa espera recibir los actos fúnebres.

Siempre he manejado estos temas con suma cautela porque como todo en la vida lo mejor es no entrar de fondo si no te afecta personalmente ya que puedes herir muchas sensibilidades y en mi caso la que más me preocupa es la del enfermo que sufre, pero hoy he querido traer esta historia porque me ha entristecido y me ha hecho reflexionar, las reacciones no se han hecho esperar y afortunadamente de momento sólo he escuchado apoyos para esta decisión con la salvedad jurídica que no puede apoyar este desenlace porque la ley no lo permite pero yo aún conservo la esperanza que el juez entienda a través del vídeo que la propia pareja graba cómo hay delitos que no merecen castigo ni ese esposo merece despedir al amor de su vida en un calabozo tras tantos años de dolor.

Si alguien alguna vez se pregunta qué es el amor este podría ser un ejemplo de lo más triste y a la vez hermoso pero muy valiente, hay que amar mucho a alguien para dejarle ir.

@jvb71

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *